
✸ PRIMEROS ANTECEDENTES.-
En la madrugada del sábado 20 de marzo de 1971, fueron detenidos cinco jóvenes con relación a un asalto a mano armada registrado en la histórica Ferretería Santo Domingo. Prontamente se llevaría a cabo la detención de los involucrados; los cinco jóvenes serían trasladados al Cuartel de Investigaciones ubicado en calle Zañartu numeración 1701-1791, en la comuna de Ñuñoa.
Diéronse entonces los primeros interrogatorios a los jóvenes en detención, en los cuales resultaron confesos de varios otros robos registrados en la capital. Los primeros antecedentes mostraron que el grupo no tenía relación directa con ningún movimiento o grupo ideológicamente establecido.
La agrupación contaba con Nelson Aramburu, de veintiún años de edad, quien dirigía las operaciones de “expropiación” junto con la participación de Juan Cabello, Arturo Pinchón Cortés, Luis Enrique Toro y Juan Villagra, cuyas edades fluctuaban entre los dieciocho y los veintidós años.
Dos jóvenes se encontraban prófugos: Luis Lecaros Cofré y Ramón Escobar Alarcón, ambos sindicados como autores del asalto a la Academia de Humanidades, ubicada en Recoleta #797, ocurrido el 12 de marzo del mismo año, del cual se habrían robado un total de 15 mil escudos en efectivo y otros 2.300 en cheques.
Con anterioridad habrían asaltado la misma Ferretería Santo Domingo, el 6 de febrero del mismo año, de la cual habrían sustraído más de 100 mil escudos en especies y efectivo. Aquella misma semana asaltaron un supermercado ubicado en lo que fuera el Departamento Presidente Aguirre Cerda.
Así mismo, el día 13 de marzo habrían realizado el sustrajo de 17 mil escudos desde un autoservicio EGAS, ubicado en Orán y San Joaquín, en el cual hirieron de mediana gravedad a uno de los empleados del lugar, de nombre Javier Castro Méndez, con un disparo que comprometió una de sus extremidades. Aramburu, desconociendo esta operación, al enterarse habría tenido un conflicto con Arturo Pinchón y otro responsable, a quienes habría propinado una golpiza; “para que aprendieran a obedecer”.
El domingo 21 de marzo, se reportó una serie de declaraciones de la Policía de Investigaciones, que según informaron, los jóvenes decían “pertenecer a un nuevo movimiento que tiene por objeto formar pequeños grupos o células para realizar expropiaciones y entregar el producto de los robos a los sectores más desposeídos” y que, en palabras de Nelson Aramburu, este se trataba “de una especie de Movimiento Nacionalista Revolucionario” fundado y dirigido por él.
El Director de Investigaciones, Emilio Cheyre Toutin, así mismo declaró sobre los detenidos: “Se han paseado por casi todas las ideologías y tendencias políticas, desde el nazismo y la extrema derecha hasta el marxismo y la extrema izquierda”.
El Perfecto Jorge Maluenda, por su parte, informó a los medios de comunicación que parte de las especies sustraídas en los robos registrados habrían sido recuperadas, junto a un monto indefinido de dinero en efectivo, y que los cinco detenidos permanecerían estrictamente incomunicados hasta ser trasladados al Cuartel de calle General Mackena al día siguiente, lunes 22 de marzo.
Maluenda detallaría igualmente que: “El jefe es Nelson Aramburu Soto, de 21 años de edad, y exmiembro del Partido Nacional Socialista chileno dirigido por Pfeiffer. Al parecer, Aramburu se desilusionó de la falta de actividad por el nazismo local… En esa forma decidió constituir su propia célula revolucionaria bajo el nombre de Vanguardia Nacional del Pueblo”.
Durante los procedimientos se les logró incautar dos revólveres calibre .32, una pistola 6.35, un revólver a fogueo y municiones varias; así mismo, elementos cortopunzantes, un equipo de comunicación por radio y un mimeógrafo.
En uno de los lugares de reunión del grupo, que era el domicilio del joven Enrique Toro, se encontró propaganda de carácter subversiva, en la que destacan elementos alusivos al nacionalsocialismo alemán. Dicha propaganda llevaba varias firmas, tales como “Juventud Hitlerista” o “Vanguardia Armada Revolucionaria”.

✸ ORIGENES DE LA AGRUPACIÓN.-
El joven Nelson Agustín Aramburu Soto, de veintiún años, jefe e ideólogo del grupo violentista, empleado de la Universidad Católica, de origen modesto, habría sido criado por su abuela a partir de los tres meses de edad, momento en el cual sus padres se divorciaron. Estudió hasta el tercer año de humanidades; por dificultades económicas debió trabajar desde temprana edad.
En 1965, a la edad de quince años, comenzó a trabajar de mozo en la Ferretería Santo Domingo, la misma que años más tarde asaltaría, calificaría su experiencia en el lugar de explotadora y guardaría rencor a sus empleadores desde entonces.
Tres años después, en 1968, sería empleado por el abogado y escritor Francisco Escobar Riffo para promocionar sus libros, trabajo que le daría la oportunidad de conocer la industria editorial y hacer contactos; entonces pasaría a trabajar en la Editorial de la Universidad Católica.
Sería en este periodo que se interesaría por la política, especialmente atraído por el nacionalismo. De esta forma, se vio cercano al Partido Nacional y al Partido Nacional Socialista Obrero, liderado por Franz Pfeiffer.
A partir de estos conocería a la Ofensiva Nacionalista de Liberación, quienes apoyaron la campaña por el General Roberto Viaux como alternativa a las elecciones de 1970; ahí conocería a Jorge Arancibia Clavel que más tarde participaría en el Frente Nacionalista Patria y Libertad, y que según Aramburu, le habría facilitado una de las armas de fuego; y al hermano, Enrique Arancibia Clavel, que más tarde se vería implicado en el atentado contra el General Carlos Prats en Argentina.
Pero es incierto si hubiera llegado a ser miembro propiamente tal de estos movimientos, ya que, según testimonios contemporáneos: “Nelson se presentaba ante quienes quisieran oírlo como partidario del nacismo. Es posible que anduviera buscando información o integrantes para su agrupación.”
A mediados de 1970, Nelson Aramburu junto a otros siete jóvenes que habría reclutado en estos círculos, formaría el grupo “Vanguardia Nacional de Pueblo”, inspirado por la “Vanguardia Organizada del Pueblo” [V.O.P.], de la cual se desprenderían sus posteriores acciones, y así mismo diferentes denominaciones para el mismo grupo de jóvenes.
En 1972, Aramburu se reagrupó con algunos de sus antiguos colegas para formar nuevamente una agrupación, la “Fuerza Armada Nacionalista”. Abanderado con este último grupo, en 1972 Nelson Aramburu buscaría colaborar con el Frente Nacionalista Patria y Libertad como “operativo pagado”; mas se vería rechazado debido a sus vínculos con la ya entonces disuelta V.O.P., como constataremos más adelante.
Finalmente, Nelson Aramburu, en medio de las dificultades para participar en movimientos políticos y estando en la mira del Estado, decide viajar a Argentina, donde se las arreglaría para vivir un par de años; en medio de todo esto, vive el pronunciamiento militar desde el otro lado de la cordillera.
Viviendo en Argentina, tuvo contactos de “izquierdas revolucionarias”, terminando por convencerse de aquellos lineamientos. Así, al volver a Chile, llegaría a participar con diferentes agrupaciones de la “extrema izquierda”, lo cual tarde o temprano le hizo caer detenido, pasando 11 años en prisión en calidad de “preso político” y supuestamente siendo víctima de torturas por parte de las agencias de inteligencia de aquel periodo.

Finalmente, Nelson Aramburu, en medio de las dificultades para participar en movimientos políticos y estando en la mira del Estado, decide viajar a Argentina, donde se las arreglaría para vivir un par de años; en medio de todo esto, vive el pronunciamiento militar desde el otro lado de la cordillera.
Viviendo en Argentina, tuvo contactos de “izquierdas revolucionarias”, terminando por convencerse de aquellos lineamientos. Así, al volver a Chile, llegaría a participar con diferentes agrupaciones de la “extrema izquierda”, lo cual tarde o temprano le hizo caer detenido, pasando 11 años en prisión en calidad de “preso político” y supuestamente siendo víctima de torturas por parte de las agencias de inteligencia de aquel periodo.
✸ DE LA V.N.P. A LA V.O.P.-
Para entender la existencia de este tipo de agrupaciones, es necesario remitirnos al contexto histórico; los estragos de la Guerra Fría ya tenían la política polarizada en dos extremos. Por un lado, la derecha/capital se entendía como una uniforme clase social, adinerada, corrupta y opresora, mientras la izquierda/revolución se había erigido como estandarte de los desposeídos, de los explotados y de los oprimidos. En suma, un conjunto de términos que en realidad no significaban nada, pero que habían formado en el colectivo social una narrativa antagonista entre fuerzas imaginarias que no servían sino para la fractura de los cuerpos sociales nacionales.
Entonces, ganó la “revolución”. En medio de todo esto, el descontento social crecía: las reformas a medias que desorientaban a la población trabajadora, las asignaciones alimentarias que ofrecían la imagen de escasez en las familias, las constantes tomas de trabajadores a fábricas y protestas desorganizadas, tomas de terreno y un creciente mercado negro. La gente se veía en un estado de incertidumbre permanente, y los más jóvenes ansiaban hacer algo; durante años el discurso les mostraba que el problema era esta “derecha capitalista”.
Así que, cuando finalmente llega la “izquierda” al poder, con gente que se presentaba a sí misma como “del pueblo”, se dieron cuenta de que eran parte del mismo problema: tanto o más corrupta, tanto o más adinerada.
Los jóvenes comenzaban a abrirse camino a nuevas formas de lucha política; ya la democracia había probado ser ineficiente, poco a poco el discurso político se fue radicalizando e iban surgiendo una a una agrupaciones autónomas, cada vez más desligadas de la política establecida. En dicho escenario, la V.O.P. marcó un antes y un después.
El 17 de junio de 1971, sería el mismo Presidente Salvador Allende quien confirmaría la vinculación de la “fascista Vanguardia Nacional de Pueblo”, de Aramburu, con la “anárquica Vanguardia Organizada del Pueblo”, en un discurso pronunciado ante la Plaza de la Constitución. Tan solo horas después de que Heriberto Salazar, de la V.O.P., cometiera un atentado contra el Servicio de Investigaciones, inmolándose a sí mismo con un aparato explosivo atado a su cuerpo, dejaría dos oficiales muertos en el acto e hiriendo a más de una docena de personas en el proceso.
De discurso de Salvador Allende:
“Y de los antecedentes entregados por investigaciones llegamos a la conclusión de que se trataba de falsos revolucionarios o psicópatas sanguinarios. Falsos revolucionarios aliados con delincuentes, y falsos revolucionarios, seguramente infiltrados por sectores ultrarreaccionarios. No había otra posibilidad. Sostuvimos que esta gente podía tener contactos y estar vinculada con extranjeros y con grupos fascistas nuestros. . .”
“Experiencias que ustedes no pueden desconocer ni olvidar porque siempre detrás de estos atentados, de estas provocaciones y de estos asesinatos ha habido falsos revolucionarios, como en el caso del V.O.P., o revolucionarios vinculados con delincuentes, como en el caso del V.O.P., o revolucionarios infiltrados para actuar como ejecutores de una acción que está destinada a favorecer intereses de otros. . .”
“Pero hay un hecho, hay otro hecho que también está comprobado: hay un grupo fascista dirigido por un estudiante [trabajador] de la Universidad Católica, que se llama Aramburu, o Aramburú. Pues bien, ese grupo asaltó el Instituto Interamericano, pero se llamó “un colegio”, y junto con llevarse unos cuantos pesos, se llevaron documentos, entre ellos cheques. En el maletín que portaba Ronald Rivera [integrante del V.O.P. e involucrado en el asesinato de Pérez Zujovic] hay cheques de los que robó este grupo de Aramburu. . .”
“Ese mismo grupo había asaltado una ferretería y se robaron radios. Una radio se encontró también en la pieza donde estaba el grupo del V.O.P., es decir, hay contactos indiscutibles entre el grupo de Aramburu y el grupo del V.O.P. . .”
“Con ello es demasiado dolorosa esta prueba; con ello se debe evidenciar cómo esta gente del V.O.P. odiaba a Investigaciones y cómo odiaba al Gobierno por haber hecho las investigaciones que condujeran a sus sanciones, y también puedo decirlo: en los bolsillos de este último o penúltimo vopista se encontraron dos papeles, uno diciendo que su esposa, que estaba detenida en la mañana de hoy y su casa estaba ocupada por Investigaciones, no era culpable, que él la había arrastrado. Y otro documento en que dice que el único responsable de todo lo que ha pasado al grupo del V.O.P. es el Presidente Allende. . .”
Esta relación fue ratificada por una intervención en el Senado por Rafael Adolfo Moreno Rojas con ocasión del asesinato de Perez zujovic, del 15 de julio:
“El 20 de ese mes y de ese año, cinco miembros de la Vanguardia Nacional del Pueblo son detenidos por un atraco a la Ferretería Santo Domingo. Posteriormente, se comprueba que tenían vinculaciones con el organismo denominado Vanguardia Organizada del Pueblo. . .”
Ambos grupos tendrían varios elementos en común: surgieron en el periodo en que la violencia política se estaba intensificando; fueron el resultado de ser marginados de grupos de mayor estabilidad, recursos y militancia; y ambos veían en el sistema el enemigo a combatir, fuera este liderado por quien fuera.
Marcelo Alejandro Bonnassiolle describe el fenómeno de la siguiente forma:
“Desde la perspectiva anterior, la Vanguardia Organizada del Pueblo constituye un caso particular, ya que no tuvo un carácter insurgente, pre o sub-revolucionario, y tampoco fue protagonizada o apoyada por una élite, sino por un sector específico y acotado de la población, que anhelaba cambios radicales en el sistema político o social, el cual no disponía de los recursos necesarios para arriesgar un enfrentamiento masivo, directo y decisivo contra el Estado.”
En vanos intentos, el Gobierno de la Unidad Popular intentó entender las acciones de la V.O.P. como parte de una conspiración mayor; el fantasma de la CIA estaba siempre al acecho.
De esta forma, si bien la V.O.P. surgiera de una abnegación marxista, orientada al foquismo, a la guerrilla urbana, ello no importaba, porque estos eran “falsos revolucionarios” dentro de la retórica comunista, y la V.O.P. ya había cumplido su función.
En una de las últimas declaraciones de la V.O.P., con fecha del 25 de mayo de 1971, se puede leer:
Tanto la V.N.P. como la V.O.P. carecían de recursos, ideológicamente eran heterogéneos; unos viraban al socialismo y los otros al nacionalismo, mas sin un real desarrollo ideológico, pero en el punto de la praxis, del accionar político, reivindicaban la violencia como un medio legítimo para la revolución, y el sentimiento anarca como motor de sus acciones.
A fin de cuentas, la existencia de ambos grupúsculos fue efímera. Pero resulta entonces comprensible que, dado el escenario de completo caos en el cual se encontraba el gobierno de la Unidad Popular, surgieran asociaciones violentistas que terminasen colaborando, o incluso trabajando en conjunto, aun distantes en orientación, fruto de aquel impulso antisistema que reinaba en una democracia que ya no daba más de sí.
“La subversión debe hacerse con delincuentes, porque son los únicos no comprometidos con el sistema: los obreros luchan solamente por aumentos de sueldo; y los estudiantes son pequeños burgueses jugando a la política; en el hampa está la cuna de la revolución.”
Ronald Rivera, fundador de la V.O.P.
✸ FUENTES REFERENCIALES.-
° Patricia Arancibia Clavel: ‘Los hechos e Violencia en Chile; del Discurso a la Acción’, Santiago, Chile, CIDOC, Universidad Finis Terrae, 2003.
° Erwin Robertson: ‘Acerca del nacionalismo en la época de la Unidad Popular, La Revista Tacna’, Ponencia presentada en la ‘XIV Jornadas de Historia de Chile’, Universidad Católica de Chile, Academia Chilena de la Historia, Santiago de Chile, 17-19 de octubre de 2001.
° Felipe Guerra, Pablo Zaldivar, y Vivien Valenzuela: ‘En los margenes de la institucionalidad, Los casos de la Vanguardia Organizada del Pueblo, el Movimiento de Izquierda Revolucionaría y el Comando 16 de Julio’, Editorial Tempestades, 2018.
° Jorge Andres Pomar Rodriguez: ‘La Vanguardia Organizada del Pueblo, Origen, Subversion y Aniquilamiento’, XIV Encuentro Latinoamericanistas Españoles, Congreso Internacional, Septiembre de 2010, Santiago de Compostela, España. Pp. 1496-1506.
° Marcelo Alejandro Bonnassiolle Cortes: ‘Violencia Politica y Conflictividad Social durante el Gobierno de la Unidad Popular. El caso de la Vanguardia Organizada del Pueblo, 1970-1971’, Diálogos, Revista Electrónica de Historia, Vol. 16, Nro. 1, San José, Costa Rica, de Enero a Junio del 2015.
° Ignacio Valdés Fuentes: ‘La Vanguardia Organizada del Pueblo y el asesinato de Perez Zujovic, 1971, Posibilidades de análisis a partir de las teorías de Violencia Política y Terrorismo’, Tesis para optar al grado de Magíster en Hitoria, Universidad de Chile, Facultad de Filosofia y Humanidades, Departamento de Ciencias Históricas. Santiago de Chile, Mayo del 2022.
° Felipe Guerra Guajardo: ‘La Guerra Ha Comenzado, Escalamiento y Violencia Politica, El caso de la Vanguardia Organizada del Pueblo 1969-1971’, Revista Divergencia, Nro. 19, Año 11, Junio a Diciembre del 2022.
° Salvador Allende: Discurso pronunciado ante la Plaza de la Constitución, el 17 de Junio de 1971.
° Sesión de Senado: Sesión Especial N° 40, 5 de julio de 1972.
° La Nacion: 12 de Marzo de 1971.
° La Nacion: 13 de Marzo de 1971.
° La Nacion: 22 de Julio de 1972.
° La Nacion: 23 de Julio de 1972.
° La Prensa: 25 de Mayo de 1971.
° La Tercera: 18 de Noviembre de 1976
° La Tercera: 20 de Agosto de 1972
° La Tercera: 21 de Noviembre de 1976
° El Mercurio: 18 de Noviembre de 1976
° El Mercurio: 22 de Noviembre de 1976
° El Cronista: 27 de Noviembre de 1976
° El Cronista: 15 de Mayo de 1980.
° Recista Vea: Nro. 1.656, del 25 de Marzo de 1971.
° Revista Ercilla: Nro. 1.862, semana del 24 al 30 de Marzo de 1971.

AGRADECIMIENTOS ESPECIAL A JUAN SERRANO C. POR SU TESTIMONIO Y CORDIALIDAD.
