1971.- VANGUARDIA NACIONAL DEL PUEBLO



En la madrugada del sábado 20 de marzo de 1971, fueron detenidos cinco jóvenes con relación a un asalto a mano armada registrado en la histórica Ferretería Santo Domingo. Prontamente se llevaría a cabo la detención de los involucrados; los cinco jóvenes serían trasladados al Cuartel de Investigaciones ubicado en calle Zañartu numeración 1701-1791, en la comuna de Ñuñoa.

Diéronse entonces los primeros interrogatorios a los jóvenes en detención, en los cuales resultaron confesos de varios otros robos registrados en la capital. Los primeros antecedentes mostraron que el grupo no tenía relación directa con ningún movimiento o grupo ideológicamente establecido.

La agrupación contaba con Nelson Aramburu, de veintiún años de edad, quien dirigía las operaciones de “expropiación” junto con la participación de Juan Cabello, Arturo Pinchón Cortés, Luis Enrique Toro y Juan Villagra, cuyas edades fluctuaban entre los dieciocho y los veintidós años.

Dos jóvenes se encontraban prófugos: Luis Lecaros Cofré y Ramón Escobar Alarcón, ambos sindicados como autores del asalto a la Academia de Humanidades, ubicada en Recoleta #797, ocurrido el 12 de marzo del mismo año, del cual se habrían robado un total de 15 mil escudos en efectivo y otros 2.300 en cheques.

Con anterioridad habrían asaltado la misma Ferretería Santo Domingo, el 6 de febrero del mismo año, de la cual habrían sustraído más de 100 mil escudos en especies y efectivo. Aquella misma semana asaltaron un supermercado ubicado en lo que fuera el Departamento Presidente Aguirre Cerda.

Así mismo, el día 13 de marzo habrían realizado el sustrajo de 17 mil escudos desde un autoservicio EGAS, ubicado en Orán y San Joaquín, en el cual hirieron de mediana gravedad a uno de los empleados del lugar, de nombre Javier Castro Méndez, con un disparo que comprometió una de sus extremidades. Aramburu, desconociendo esta operación, al enterarse habría tenido un conflicto con Arturo Pinchón y otro responsable, a quienes habría propinado una golpiza; “para que aprendieran a obedecer”.

El domingo 21 de marzo, se reportó una serie de declaraciones de la Policía de Investigaciones, que según informaron, los jóvenes decían “pertenecer a un nuevo movimiento que tiene por objeto formar pequeños grupos o células para realizar expropiaciones y entregar el producto de los robos a los sectores más desposeídos” y que, en palabras de Nelson Aramburu, este se trataba “de una especie de Movimiento Nacionalista Revolucionario” fundado y dirigido por él.

El Director de Investigaciones, Emilio Cheyre Toutin, así mismo declaró sobre los detenidos: “Se han paseado por casi todas las ideologías y tendencias políticas, desde el nazismo y la extrema derecha hasta el marxismo y la extrema izquierda”.

El Perfecto Jorge Maluenda, por su parte, informó a los medios de comunicación que parte de las especies sustraídas en los robos registrados habrían sido recuperadas, junto a un monto indefinido de dinero en efectivo, y que los cinco detenidos permanecerían estrictamente incomunicados hasta ser trasladados al Cuartel de calle General Mackena al día siguiente, lunes 22 de marzo.

Maluenda detallaría igualmente que: “El jefe es Nelson Aramburu Soto, de 21 años de edad, y exmiembro del Partido Nacional Socialista chileno dirigido por Pfeiffer. Al parecer, Aramburu se desilusionó de la falta de actividad por el nazismo local… En esa forma decidió constituir su propia célula revolucionaria bajo el nombre de Vanguardia Nacional del Pueblo”.

Durante los procedimientos se les logró incautar dos revólveres calibre .32, una pistola 6.35, un revólver a fogueo y municiones varias; así mismo, elementos cortopunzantes, un equipo de comunicación por radio y un mimeógrafo.

En uno de los lugares de reunión del grupo, que era el domicilio del joven Enrique Toro, se encontró propaganda de carácter subversiva, en la que destacan elementos alusivos al nacionalsocialismo alemán. Dicha propaganda llevaba varias firmas, tales como “Juventud Hitlerista” o “Vanguardia Armada Revolucionaria”.


El joven Nelson Agustín Aramburu Soto, de veintiún años, jefe e ideólogo del grupo violentista, empleado de la Universidad Católica, de origen modesto, habría sido criado por su abuela a partir de los tres meses de edad, momento en el cual sus padres se divorciaron. Estudió hasta el tercer año de humanidades; por dificultades económicas debió trabajar desde temprana edad.

En 1965, a la edad de quince años, comenzó a trabajar de mozo en la Ferretería Santo Domingo, la misma que años más tarde asaltaría, calificaría su experiencia en el lugar de explotadora y guardaría rencor a sus empleadores desde entonces.

Tres años después, en 1968, sería empleado por el abogado y escritor Francisco Escobar Riffo para promocionar sus libros, trabajo que le daría la oportunidad de conocer la industria editorial y hacer contactos; entonces pasaría a trabajar en la Editorial de la Universidad Católica.

Sería en este periodo que se interesaría por la política, especialmente atraído por el nacionalismo. De esta forma, se vio cercano al Partido Nacional y al Partido Nacional Socialista Obrero, liderado por Franz Pfeiffer.

A partir de estos conocería a la Ofensiva Nacionalista de Liberación, quienes apoyaron la campaña por el General Roberto Viaux como alternativa a las elecciones de 1970; ahí conocería a Jorge Arancibia Clavel que más tarde participaría en el Frente Nacionalista Patria y Libertad, y que según Aramburu, le habría facilitado una de las armas de fuego; y al hermano, Enrique Arancibia Clavel, que más tarde se vería implicado en el atentado contra el General Carlos Prats en Argentina.

Pero es incierto si hubiera llegado a ser miembro propiamente tal de estos movimientos, ya que, según testimonios contemporáneos: “Nelson se presentaba ante quienes quisieran oírlo como partidario del nacismo. Es posible que anduviera buscando información o integrantes para su agrupación.”

A mediados de 1970, Nelson Aramburu junto a otros siete jóvenes que habría reclutado en estos círculos, formaría el grupo “Vanguardia Nacional de Pueblo”, inspirado por la “Vanguardia Organizada del Pueblo” [V.O.P.], de la cual se desprenderían sus posteriores acciones, y así mismo diferentes denominaciones para el mismo grupo de jóvenes.

En 1972, Aramburu se reagrupó con algunos de sus antiguos colegas para formar nuevamente una agrupación, la “Fuerza Armada Nacionalista”. Abanderado con este último grupo, en 1972 Nelson Aramburu buscaría colaborar con el Frente Nacionalista Patria y Libertad como “operativo pagado”; mas se vería rechazado debido a sus vínculos con la ya entonces disuelta V.O.P., como constataremos más adelante.

Finalmente, Nelson Aramburu, en medio de las dificultades para participar en movimientos políticos y estando en la mira del Estado, decide viajar a Argentina, donde se las arreglaría para vivir un par de años; en medio de todo esto, vive el pronunciamiento militar desde el otro lado de la cordillera.

Viviendo en Argentina, tuvo contactos de “izquierdas revolucionarias”, terminando por convencerse de aquellos lineamientos. Así, al volver a Chile, llegaría a participar con diferentes agrupaciones de la “extrema izquierda”, lo cual tarde o temprano le hizo caer detenido, pasando 11 años en prisión en calidad de “preso político” y supuestamente siendo víctima de torturas por parte de las agencias de inteligencia de aquel periodo.

Finalmente, Nelson Aramburu, en medio de las dificultades para participar en movimientos políticos y estando en la mira del Estado, decide viajar a Argentina, donde se las arreglaría para vivir un par de años; en medio de todo esto, vive el pronunciamiento militar desde el otro lado de la cordillera.

Viviendo en Argentina, tuvo contactos de “izquierdas revolucionarias”, terminando por convencerse de aquellos lineamientos. Así, al volver a Chile, llegaría a participar con diferentes agrupaciones de la “extrema izquierda”, lo cual tarde o temprano le hizo caer detenido, pasando 11 años en prisión en calidad de “preso político” y supuestamente siendo víctima de torturas por parte de las agencias de inteligencia de aquel periodo.


Para entender la existencia de este tipo de agrupaciones, es necesario remitirnos al contexto histórico; los estragos de la Guerra Fría ya tenían la política polarizada en dos extremos. Por un lado, la derecha/capital se entendía como una uniforme clase social, adinerada, corrupta y opresora, mientras la izquierda/revolución se había erigido como estandarte de los desposeídos, de los explotados y de los oprimidos. En suma, un conjunto de términos que en realidad no significaban nada, pero que habían formado en el colectivo social una narrativa antagonista entre fuerzas imaginarias que no servían sino para la fractura de los cuerpos sociales nacionales.

Entonces, ganó la “revolución”. En medio de todo esto, el descontento social crecía: las reformas a medias que desorientaban a la población trabajadora, las asignaciones alimentarias que ofrecían la imagen de escasez en las familias, las constantes tomas de trabajadores a fábricas y protestas desorganizadas, tomas de terreno y un creciente mercado negro. La gente se veía en un estado de incertidumbre permanente, y los más jóvenes ansiaban hacer algo; durante años el discurso les mostraba que el problema era esta “derecha capitalista”.

Así que, cuando finalmente llega la “izquierda” al poder, con gente que se presentaba a sí misma como “del pueblo”, se dieron cuenta de que eran parte del mismo problema: tanto o más corrupta, tanto o más adinerada.

Los jóvenes comenzaban a abrirse camino a nuevas formas de lucha política; ya la democracia había probado ser ineficiente, poco a poco el discurso político se fue radicalizando e iban surgiendo una a una agrupaciones autónomas, cada vez más desligadas de la política establecida. En dicho escenario, la V.O.P. marcó un antes y un después.

El 17 de junio de 1971, sería el mismo Presidente Salvador Allende quien confirmaría la vinculación de la “fascista Vanguardia Nacional de Pueblo”, de Aramburu, con la “anárquica Vanguardia Organizada del Pueblo”, en un discurso pronunciado ante la Plaza de la Constitución. Tan solo horas después de que Heriberto Salazar, de la V.O.P., cometiera un atentado contra el Servicio de Investigaciones, inmolándose a sí mismo con un aparato explosivo atado a su cuerpo, dejaría dos oficiales muertos en el acto e hiriendo a más de una docena de personas en el proceso.

De discurso de Salvador Allende:

“Y de los antecedentes entregados por investigaciones llegamos a la conclusión de que se trataba de falsos revolucionarios o psicópatas sanguinarios. Falsos revolucionarios aliados con delincuentes, y falsos revolucionarios, seguramente infiltrados por sectores ultrarreaccionarios. No había otra posibilidad. Sostuvimos que esta gente podía tener contactos y estar vinculada con extranjeros y con grupos fascistas nuestros. . .”

“Experiencias que ustedes no pueden desconocer ni olvidar porque siempre detrás de estos atentados, de estas provocaciones y de estos asesinatos ha habido falsos revolucionarios, como en el caso del V.O.P., o revolucionarios vinculados con delincuentes, como en el caso del V.O.P., o revolucionarios infiltrados para actuar como ejecutores de una acción que está destinada a favorecer intereses de otros. . .”

“Pero hay un hecho, hay otro hecho que también está comprobado: hay un grupo fascista dirigido por un estudiante
[trabajador] de la Universidad Católica, que se llama Aramburu, o Aramburú. Pues bien, ese grupo asaltó el Instituto Interamericano, pero se llamó “un colegio”, y junto con llevarse unos cuantos pesos, se llevaron documentos, entre ellos cheques. En el maletín que portaba Ronald Rivera [integrante del V.O.P. e involucrado en el asesinato de Pérez Zujovic] hay cheques de los que robó este grupo de Aramburu. . .”

“Ese mismo grupo había asaltado una ferretería y se robaron radios. Una radio se encontró también en la pieza donde estaba el grupo del V.O.P., es decir, hay contactos indiscutibles entre el grupo de Aramburu y el grupo del V.O.P. . .”

“Con ello es demasiado dolorosa esta prueba; con ello se debe evidenciar cómo esta gente del V.O.P. odiaba a Investigaciones y cómo odiaba al Gobierno por haber hecho las investigaciones que condujeran a sus sanciones, y también puedo decirlo: en los bolsillos de este último o penúltimo vopista se encontraron dos papeles, uno diciendo que su esposa, que estaba detenida en la mañana de hoy y su casa estaba ocupada por Investigaciones, no era culpable, que él la había arrastrado. Y otro documento en que dice que el único responsable de todo lo que ha pasado al grupo del V.O.P. es el Presidente Allende. . .”

Esta relación fue ratificada por una intervención en el Senado por Rafael Adolfo Moreno Rojas con ocasión del asesinato de Perez zujovic, del 15 de julio:

“El 20 de ese mes y de ese año, cinco miembros de la Vanguardia Nacional del Pueblo son detenidos por un atraco a la Ferretería Santo Domingo. Posteriormente, se comprueba que tenían vinculaciones con el organismo denominado Vanguardia Organizada del Pueblo. . .”

Ambos grupos tendrían varios elementos en común: surgieron en el periodo en que la violencia política se estaba intensificando; fueron el resultado de ser marginados de grupos de mayor estabilidad, recursos y militancia; y ambos veían en el sistema el enemigo a combatir, fuera este liderado por quien fuera.

Marcelo Alejandro Bonnassiolle describe el fenómeno de la siguiente forma:

“Desde la perspectiva anterior, la Vanguardia Organizada del Pueblo constituye un caso particular, ya que no tuvo un carácter insurgente, pre o sub-revolucionario, y tampoco fue protagonizada o apoyada por una élite, sino por un sector específico y acotado de la población, que anhelaba cambios radicales en el sistema político o social, el cual no disponía de los recursos necesarios para arriesgar un enfrentamiento masivo, directo y decisivo contra el Estado.”

En vanos intentos, el Gobierno de la Unidad Popular intentó entender las acciones de la V.O.P. como parte de una conspiración mayor; el fantasma de la CIA estaba siempre al acecho.

De esta forma, si bien la V.O.P. surgiera de una abnegación marxista, orientada al foquismo, a la guerrilla urbana, ello no importaba, porque estos eran “falsos revolucionarios” dentro de la retórica comunista, y la V.O.P. ya había cumplido su función.

En una de las últimas declaraciones de la V.O.P., con fecha del 25 de mayo de 1971, se puede leer:

“Crearon fábricas, donde somos día a día pisoteados y humillados, y se nos paga solo lo justo para no morirnos de hambre y con esto seguir explotandonos. Crearon supermercados y almacene en los cuales nos dan escasos alimentos por el valor del dinero que nos tienen asignados (tarifas por capacidad de producción asignadas por el Estado) y que estamos obligados a gastar allí o en su defecto, para comprar ropa de mala calidad (desechos de los ricos) para mal abrigarnos. También crearon bodegas que son utilizadas para esconder mercadería y así poder subir los precios y con esto estrujar aún más nuestros escuálidos bolsillos.

Los unicos que tienen todo y son los dueños de los bancos son los malditos ricos. Garantizamos a ustedes que iremos aplicando la justicia de los obreros a quienes nos han tenido humillados por largo tiempo, previo quitarles su capital que séra devuelto a nuetros hermanos de clase, en parte, y tambien para ayudar a perfeccionarnos aun más. Por último afirmamos una vez más nuestro propósito y decision de lucha revolucionaria y a la vez te llamamos hermano de clase por los pisoteados y asesinados constantemente con armas de guerra, para que te unas a nuestras filas y te organices clandestinamente y formes muchas células guerrilleras que den golpes demoledores a todos estos perros desgraciados, causantes de todo nuestro sufrimiento hasta el día, hermanos que seamos los dueños del poder politico y economico y poder dejar de ser explotados, ser libres verdaderamente sin la tutela de los ricos ni de intereses extranjeros o ajenos a nosotros.

Hasta el último hombre.”

Tanto la V.N.P. como la V.O.P. carecían de recursos, ideológicamente eran heterogéneos; unos viraban al socialismo y los otros al nacionalismo, mas sin un real desarrollo ideológico, pero en el punto de la praxis, del accionar político, reivindicaban la violencia como un medio legítimo para la revolución, y el sentimiento anarca como motor de sus acciones.

A fin de cuentas, la existencia de ambos grupúsculos fue efímera. Pero resulta entonces comprensible que, dado el escenario de completo caos en el cual se encontraba el gobierno de la Unidad Popular, surgieran asociaciones violentistas que terminasen colaborando, o incluso trabajando en conjunto, aun distantes en orientación, fruto de aquel impulso antisistema que reinaba en una democracia que ya no daba más de sí.

La subversión debe hacerse con delincuentes, porque son los únicos no comprometidos con el sistema: los obreros luchan solamente por aumentos de sueldo; y los estudiantes son pequeños burgueses jugando a la política; en el hampa está la cuna de la revolución.

Ronald Rivera, fundador de la V.O.P.


° Patricia Arancibia Clavel: ‘Los hechos e Violencia en Chile; del Discurso a la Acción’, Santiago, Chile, CIDOC, Universidad Finis Terrae, 2003.
° Erwin Robertson: ‘Acerca del nacionalismo en la época de la Unidad Popular, La Revista Tacna’, Ponencia presentada en la ‘XIV Jornadas de Historia de Chile’, Universidad Católica de Chile, Academia Chilena de la Historia, Santiago de Chile, 17-19 de octubre de 2001.
° Felipe Guerra, Pablo Zaldivar, y Vivien Valenzuela: ‘En los margenes de la institucionalidad, Los casos de la Vanguardia Organizada del Pueblo, el Movimiento de Izquierda Revolucionaría y el Comando 16 de Julio’, Editorial Tempestades, 2018.
° Jorge Andres Pomar Rodriguez: ‘La Vanguardia Organizada del Pueblo, Origen, Subversion y Aniquilamiento’, XIV Encuentro Latinoamericanistas Españoles, Congreso Internacional, Septiembre de 2010, Santiago de Compostela, España. Pp. 1496-1506.
° Marcelo Alejandro Bonnassiolle Cortes: ‘Violencia Politica y Conflictividad Social durante el Gobierno de la Unidad Popular. El caso de la Vanguardia Organizada del Pueblo, 1970-1971’, Diálogos, Revista Electrónica de Historia, Vol. 16, Nro. 1, San José, Costa Rica, de Enero a Junio del 2015.
° Ignacio Valdés Fuentes: ‘La Vanguardia Organizada del Pueblo y el asesinato de Perez Zujovic, 1971, Posibilidades de análisis a partir de las teorías de Violencia Política y Terrorismo’, Tesis para optar al grado de Magíster en Hitoria, Universidad de Chile, Facultad de Filosofia y Humanidades, Departamento de Ciencias Históricas. Santiago de Chile, Mayo del 2022.
° Felipe Guerra Guajardo: ‘La Guerra Ha Comenzado, Escalamiento y Violencia Politica, El caso de la Vanguardia Organizada del Pueblo 1969-1971’, Revista Divergencia, Nro. 19, Año 11, Junio a Diciembre del 2022.
° Salvador Allende: Discurso pronunciado ante la Plaza de la Constitución, el 17 de Junio de 1971.
° Sesión de Senado: Sesión Especial N° 40, 5 de julio de 1972.
° La Nacion: 12 de Marzo de 1971.
° La Nacion: 13 de Marzo de 1971.
° La Nacion: 22 de Julio de 1972.
° La Nacion: 23 de Julio de 1972.
° La Prensa: 25 de Mayo de 1971.
° La Tercera: 18 de Noviembre de 1976
° La Tercera: 20 de Agosto de 1972
° La Tercera: 21 de Noviembre de 1976
° El Mercurio: 18 de Noviembre de 1976
° El Mercurio: 22 de Noviembre de 1976
° El Cronista: 27 de Noviembre de 1976
° El Cronista: 15 de Mayo de 1980.
° Recista Vea: Nro. 1.656, del 25 de Marzo de 1971.
° Revista Ercilla: Nro. 1.862, semana del 24 al 30 de Marzo de 1971.



AGRADECIMIENTOS ESPECIAL A JUAN SERRANO C. POR SU TESTIMONIO Y CORDIALIDAD.



1936.- MARTIRIO NACISTA EN VALPARAÍSO



A la hora que se disponía a anochecer, poco antes de las 21 horas, un grupo de una veintena de integrantes del Movimiento Nacional Socialista [M.N.S.] de la ciudad de Valparaíso cumplían con la tarea de distribuir los ejemplares del diario “Trabajo”.

Estos eran escoltados por un par de docenas de uniformados de las Tropas Nacistas de Asalto [T.N.A.] a cargo de Alférez Ricardo White, quien dos años más tarde fuera martirizado en la Torre Sangrienta.

De camino por en el sector puerto de la ciudad, frente al Banco Anglo, a las inmediaciones del que fuera edificio del diario “El Mercurio de Valparaíso”, por Calle Condell/Emeralda, el grupo nacista se vio frente al grupo de choque del Partido Socialista, las Milicias Socialistas dirigidas por José María Cerda, quienes se encontraban a su vez distribuyendo el periódico “Consigna”, una vez habiendo constatado la presencia de los nacistas el enfrentamiento se desencadenaría de forma inmediata.

Hallándose superados en numero y armamento, ya que los socialistas en total sobrepasaban los cien, las T.N.A. indicaron a algunos nacista heridos tomar refugio en el edificio de “El Mercurio de Valparaíso”, mientras los que seguían en pie avanzaban en dirección hacia El Almendral.

En ese momento los locales empezaban a cerrar sus cortinas, los civiles huían o se refugiaban en los mismos, pese a ello se registró un civil de nombre Eusebio Diaz Jimenez, que transitaba por cercanías del lugar y que resulto herido de mediana gravedad al recibir un disparo.

Se desconoce a precisión el como escalaron los actos de violencia, pero según se registra en los diarios de los días posteriores al incidente, las T.N.A. nacistas desenfundaron armas de fuego a la vez que lo hicieron las tropas socialistas, y en medio del fuego cruzado hicieron su aparición sables, estoques, palos, corvos, etc… hasta haber varios ensangrentados, los nacistas habrían arrojado unas granadas de humo a la milicias socialistas, dando así lugar a una retirada progresiva de los contendientes.

Carabineros por razones que se desconocen, tardarían aproximadamente dos horas en llegar al lugar, solo entonces cesaría en conflicto, cuatro personas serían apresadas, cuyos nombre no fueron difundidos de forma publica, más se tiene certeza de que se trataba de tres socialistas y un nacista.

Se encontraron más de un centenar de nacistas y socialistas heridos, varios de ellos de gravedad, dos nacistas fallecerían camino a la Asistencia Pública, y uno lo haría en el mismo mientras ya hacia tendido en una camilla, al día siguiente, domingo 14 de junio, se publicá el siguiente relato entre las paginas del diario “El Mercurio de Valparaíso”:

“Una de las escenas más dramáticas del trágico suceso de anoche, se desarrolló en uno de los pabellones de la asistencia. Se hacía el balance trágico del choque. Mientras unos médicos atendían a los heridos, otros preguntaban nombres, edades, etc… Uno de ellos, se acercó a Blas Riquelme. Estaba en una camilla con una profunda herida en el costado izquierdo. “¿Usted es nacista o socialista?”, preguntóle el médico. El herido estaba ya moribundo y no tuvo fuerzas para contestarle; pero en un momento supremo, reuniendo todas las fuerzas que le quedaban, alcanzó a levantar su brazo derecho, haciendo el saludo nacista. Instantes después, Riquelme fallecía.”

El dramaturgo socialista Wilfredo Mayorga, quién más tarde lamentaría el deceso de los jóvenes nacistas en el Seguro Obrero, relata en sus memorias el como vivió los sucesos:

“El pánico había dejado desierta la calle y sus alrededores. Las ambulancias llegan, recogen heridos y se van… Son dos los carros de la Asistencia Pública que van y vienen,… Ha pasado una hora y aún por la calle Blanco Encalada y hacia Avenida Brasil se oyen gritos y disparos. Los carabineros toman ese rumbo. En la Asistencia Pública los médicos trabajan intensamente… Es necesario operar de emergencia, pero ante algunos heridos no es posible ayudar. El joven nacista Muñoz muere en la camilla al sacarlo de la ambulancia. Otros heridos son operados… Algunos heridos, nacistas o socialistas, se han resistido a ser enviados en las ambulancias. En una de ellas van dos semiaturdidos y ensangrentados. Uno le dice al otro… “compañero”. Uno era nacista. El otro socialista… El nacista murió en el trayecto, cuando el socialista, que estaba consciente, se dio cuenta, echó a llorar. No lo conocía…”

Explica más tarde en el prólogo del libro “La Profecía Política de Vicente Huidobro” escrito por Enrique Zorrilla, quien a su vez fuera nacista en su juventud, la percepción que tenían de los nacistas y como fue esta con el tiempo convirtiéndose en simpatía.

“[Al Nacismo] los socialistas muchas veces lo veíamos como un reflejo del nazismo (con “z”) hitlerista, pero repito hoy, no era así pues su innegable chilenismo lo fuimos descubriendo a medida que se desarrollaba el proceso político; nacían algunas amistades, conversábamos en los cafés… La masacre del cinco de Septiembre… como si se descorriese un velo, nos demostró que aquella juventud sacrificada pudo ser socialista, pues con ideales chilenos semejantes y una posición doctrinaría diferente combatíamos contra los mismos poderes nacionales e internacionales que destruían nuestro suelo y se llevaban la riqueza del país…”

Oscar Jimenez, Juan Antonio Salinas (ambos sobreviviente de la masacre de la torre sangrienta) y el nombrado anteriormente Enrique Zorrilla, dedicarían algunas palabras en recuerdo de sus camaradas caídos aquel día en el libro “Masacre; 5 de Septiembre de 1938”:

“La actitud del Nacional Socialismo frente a la violencia es clara. Es la de no desencadenarla, pero enfrentarla sin miedo… Resultaba empero imposible calmar la violencia creciente entre los militantes socialistas y nacistas que combatían con el mismo énfasis al régimen de gobierno con una dosis de fe y de romanticismo, disputándose las calles y los claustros universitarios con la misma tenacidad en legítima defensa de sus fueros que ningún bando estaba dispuesto a ceder. Digamos que con los socialistas la violencia fue espontánea. Salvo poquísimos excepciones no se actuó a traición…
En esa misma época, tres de nuestros camaradas del Nacismo rendían también sus vidas en las calles de Valparaíso en forma heroica: Moisés Carreño, Armando Muñoz y Blas Riquelme. Sus muertes fueron perpetradas por elementos exaltados, que pensaban que en las luchas políticas la violencia es legitima. Esa manera de actuar era completamente diferente a la que habitualmente se desarrollaba entre grupos de obreros y estudiantes nacistas y socialistas, que salían a las calles a vocear sus periódicos: «TRABAJO», por parte de los nacistas, y «CONSIGNA», por parte de los socialistas. En esos encuentros ocasionales, la violencia era el resultado propio y espontáneo de la juventud de ambos bandos, algo así como un espíritu competitivo. Era habitual que al día siguiente, los estudiantes socialistas y nacistas confraternizaran en el seno de las aulas universitarias o en sus lugares de trabajo, y dieran por olvidados los encuentros de la víspera. La amistad de César Parada, nacista, asesinado el 5 de Septiembre de 1938 en el edificio del Seguro Obrero; Walter Blanco, socialista, y Armando Rodríguez Quezada, radical los -tres candidatos a la Presidencia de la FECH-, es testimonio de lo que afirmamos.”



Habiéndose realizado las diligencias medicas correspondientes, serían informados los nombre de los tres nacistas martirizados aquel día.


✠ ARMANDO MUÑOZ PÉREZ.-

Estudiante de 19 años.

Fallecería a causa de una profunda perforación de puñal en la espalda que comprometió uno de sus pulmones y el corazón. Al verse debilitado, antes de caer desplomado, alzó la voz y pronunció sus últimas palabras:

“¡Viva el nacismo!”


✠ MOISÉS CARREÑO PÉREZ.-

Obrero de 24 años, se desempeñaba como chocolatero de la fábrica Hucke.

Fallecería a causa de una herida de bala que le atravesó el pecho.


✠ BLAS RIQUELME PIZARRO.-

Obrero de 27 años, se desempeñaba como carpintero.

Fallecería a causa de herida de bala y múltiples puñaladas.


Otros nacistas heridos que lograron sobrevivir serían: Francisco Carreño Benavides, herido de gravedad a bala y puñal; Juan Silva Tello, herido de gravedad a puñalada.

Por otra parte algunos de los socialistas y comunistas serían: Antonio Sandt, herido de gravedad a bala; Francisco Sánchez Sánchez, herido de gravedad a bala; Higinio Albayay Pérez, herido de bala en un píe; Efrain Diaz Diaz, herido de bala.

Al día siguiente de los hechos, los militantes del Movimiento Nacional Socialista realizaron una concentración a tempranas horas de la mañana a rendir homenaje a los caídos en el Salón San Luis.


La tarde del mismo día, los restos de los nacistas fueron trasladados al local de la Institución en calle Salvador Donoso Nro. 1540, donde serían velados hasta el día siguiente en donde se realizarían las honras fúnebres en la Iglesia del Espíritu Santo en Valparaíso, para posteriormente proceder a su sepultura.

Les vengaremos… y será nuestra venganza dar una vida humana y más digna a los hijos de sus victimarios.

Palabras pronunciadas por Jorge González von Marées en la despedida de los caídos.-



Se daría inicio a las formalizaciones judiciales por los incidentes, estas estarían a cargo del Juez del Crimen del Primer Juzgado, Santiago Fuenzalida, habiendo tomado las declaraciones correspondientes a los heridos y detenidos el día anterior.

Ante la incertidumbre de los hechos, la redacción del diario “La Nación” declararía bajo el titulo de “Los Sucesos de Valparaíso”:

“Un grave incidente en Valparaíso, entre elementos de los partidos comunistas y nacista, ha culminado con varios muertos y herido.
La lucha ideológica deriva así de lleno hacia la violencia, amenazando presentar, en nuestro país, los mismos caracteres brutales y sanguinarios que han ensombrecido las bregas políticas en otros pueblos.
No existen aquí las características angustiosas que, en otros países, han llevado el arma a las contiendas políticas; tampoco la lucha de clases se ha agudizado como para degenerar en combates sangrientos. Sólo un extravió momentáneo puede explicar actos como el que ahora lamentamos.”

A su vez en la Decimotercera Sesión Ordinaria de la Cámara de Diputados del lunes 15, se hizo tratar las “Incidencias ocurridas en Valparaíso entre elementos Nacistas y Comunistas”, ante la cual el Vicepresidente de la Cámara, el señor Fuenzalida, da turno al Comité Conservador de la misma tomando la palabra el diputado Cañas Flores:

“Señor Presidente, voy a aprovechar el turno que le corresponde a mi Partido, para preocuparme de dos asuntos que son de actualidad.
Se refiere el primero, a los graves acontecimientos producidos anteayer en Valparaíso y que han traído como consecuencia, una tragedia para un grupo determinado de personas de ese puerto.
Nosotros los Diputados conservadores, señor Presidente, que estamos distantes de cualquier régimen de violencia que pretenda implantarse en el país y que queremos que la vida política se desarrolle dentro de las leyes y no fuera de ellas, consideramos que lo sucedido en Valparaíso es, sencillamente, una vergüenza para nuestro país y queremos formular nuestra protesta por tales hechos.
Y aunque estamos lejos de pensar como las ideologías en lucha en aquella ocasión y aunque muchas veces uno de esos bandos ha publicado diatribas en contra de los partidos políticos, creo que debemos estampar nuestra protesta aquí en la Honorable Cámara por esos hechos y, al mismo tiempo, pedir que se tomen las medidas necesarias para que no se equiparen en esta lucha por ideales que hay en la República, dos sistemas que son totalmente diferentes en cuanto a las finalidades que persiguen para nuestra nacionalidad.
Mientras uno de esos grupos -con el mal, vuelvo a repetir, no comulgan los Diputados conservadores- el grupo nacista, lleva en sus reuniones, en sus emblemas y en sus desfiles, como símbolo el que pertenece a la patria, a todos los chilenos, y canta con entusiasmo la Canción Nacional nuestra, el otro, el grupo de los comunistas internacionales, desfila y grita por todas partes contra esos símbolos y contra nuestra nacionalidad. ”

Continua el diputado Cañas Flores luego de una breve interrupción:

“Han caído victima del puñal asesino, estos individuos que cantan, precisamente a nuestra nacionalidad; y esto, señor Presidente, en una República democrática como la nuestra, no puede ser aceptado.
Esperamos que la justicia investigue en tal forma estos hechos, que haga caer la sanción que merecen sobre aquéllos que, traidoramente, siegan vidas jóvenes que pueden estar distantes de nosotros en cuanto a los ideales que defienden, pero que, en todo caso, reconocemos que tienen honestidad y que persiguen un mayor bienestar para la República. Además, no debe olvidar la Honorable Cámara que los que han caído son, precisamente, hombres modestos, tan modestos que son la mayoría de ellos obreros, y cuando los comunistas ven que los obreros no entran a sus filas, éstos ya no son obreros, ni son chilenos, no son sino animales que hay que destrozar en la forma que sea posible.
¡Y esta es la fraternidad que se predica por uno de los bandos que aquí en Chile tiene, desgraciadamente hoy día, preponderancia en una agrupación política que reúne a una parte de las fuerzas del país!
Llamo a la conciencia de los parlamentarios chilenos, ante esta situación vergonzosa que se ha producido en Valparaíso y que, por desgracia, puede ser fatal para nuestro país sino se toman las medidas necesarias a fin de barrer, de una vez por todas, este comunismo internacional, que está arrastrando a instituciones respetables a situaciones que jamás debieron.”

Estas declaraciones del diputado conservador sentaría las bases de lo que sería la progresiva migración de la Juventud Conservadora a las filas de M.N.S., la cual seis meses más tarde se habría concretado con notoriedad. Así fue constatado por la revista “Hoy” del 21 de enero de 1937:

“Sin duda, es un fenómeno importante la deserción de la juventud educada en las normas del catolicismo, la que ahora se pasa al nacismo. Por otra parte, es innegable la existencia de cierto animosidad del nacismo contra el Partido Conservador. Los nacistas se aprovechan de una coyuntura favorable, no solamente para atarearse a la que fue juventud conservadora, sino también para disputarle su rol de porta estandarte del catolicismos… la juventud es dinámica y no tiene comprensión por formas que a ella ya nada dicen y los tiempos de hoy son de rejuvenecimiento. Estos nuevos movimientos e ideologías que han brotado en los últimos años, algo contiene que los haga apreciables a las juventudes, por grandes que sean los defectos.
Ahora bien, entre todas las ideologías nuevas, el nacismo es la única que reconoce y acentúa honradamente la preponderancia de los valores espirituales, lo que lo capacita para preparar el terreno de la nueva síntesis, siempre que se decida a favorecer determinados credos. Para la misma, no importa que los ideales sean falsos o verdaderos; lo decisivo es la posición interna frente a ellos. Si los nacistas tienen fe en su Jefe, mientras vean en él al representante genuino de sus propios anhelos, el Jefe los representa mejor: como jamás lo ha hecho parlamento alguno, de una nación democrática.”



Muy diferente fue la reacción del Partido Democrático de Chile, cuyo directorio aprobó en su ultima convocatoria extraoficial dirigida por el presidente del partido Juan Pradenas Muñoz, un “Voto de protesta por los sucesos de Valparaíso”, en el cual se responsabilizaba sin previo termino de formalización judicial, al M.N.S. y en particular a sus dirigentes:

“El Partido Democrático de Chile, en presencia de los bandálicos designios de los elementos nacistas que han culminado con la muerte de varios obreros del Frente Popular… acuerda:… Responsabilizar al Gobierno de estos hechos, e indicar como instigadores de ellos a los jefes nacistas en la capital, señores von Marées y Keller; y… elaboren un proyecto de ley, en que se establezca el desarme de estas fuerzas facciosas por medio de la fuerza pública y la clausura de todos sus cuarteles a lo largo del país.”

Ante las declaraciones previas donde se restaban en buscar culpables, más no a interiorizar en el problema que se estaba gestando, el Partido Corporativo Popular tomo la iniciativa de lanzar una declaración particular, titulada; “Frente a la Violencia”:

“La repetición de un hecho sangriento ha venido a ensombrecer el ambiente político de nuestro país. Las pasiones se han desatado en forma violentísima, trasladándose la lucha política del terreno de la propaganda ideológica al predominio de la fuerza, tratando de apoderarse de la calle.
El fenómeno que se venía gestando desde mucho tiempo atrás, ha hecho crisis y el terrorismo político empieza a ceñirse sobre las ciudades. Estas manifestaciones primarias no vienen a ser más que el resultado consecuencial de la tensión de fuerzas antagónicas que han llegado a sus puntos álgidos, y que seguirán cocando cada vez con mayor frecuencia e intensidad si no se les pone oportuno atajo.
Santiago, Concepción y Valparaíso son los primeros eslabones de la cadena de hechos bochornosos y lamentables producidos por el desborde de la pasión política.
Ante este hecho que comprendemos en toda su intensidad y que lamentamos con todo nuestro espíritu, el Partido Corporativo Popular declara:
Que de acuerdo con sus bases repudia toda política de violencia, viniere de donde viniere, y señala como responsables de sus funestos resultados tanto a aquellos que han hecho de la violencia un postulado, como aquellos otros que de hecho la utilizan;
Que se hace necesario una intensa propaganda en pro de la pacificación de los espíritus, por todos aquellos de nuestros ciudadanos que no deseen ver en un futuro cercano, fraccionada a nuestra patria por una sangrienta lucha de clases, la que, culminará indefectiblemente en las próximas elecciones;
Que se hacer urgente e imprescindible el desarme de todas las organizaciones militarizadas que no sean las instituciones legales de Defensa Nacional; y
Que solamente es enconada lucha podrá cesar en forma definitiva y volver a adquirir nuestra patria su unidad nacional, por medio de la implantación de un régimen de estricta justicia social y económica, y de una reforma institucional que contemple los postulados de una verdadera y nueva democracia orgánica y funcional, tal como la preconiza el Partido Corporativo Popular.”



El entonces Senador Marmaduke Grove -protagonista de múltiples episodios de sedición entre los cuales se cuenta un golpe de estado- se referiría a lo sucedido en Valparaíso, a causa de una declaración publicada en el diario “La Unión” realizada por el Partido Socialista, en la que se comentaba a Adolf Hitler como el supuesto padre espiritual del Nacismo Chileno. En relación a que según postulados germanos la población mestiza de Sudamérica resultarían en una degradación racial, y que por lo tanto el Nacismo buscaba su exterminio, haciendo Grove el llamada a la necesidad de unirse en la lucha contra el Nacismo en defensa de la soberanía nacional, que entre otras cosas el Nacismo representaba una forma de imperialismo foráneo, llegando a calificarlo como la “negación de la civilización” y un “peligro de entronizamiento del régimen de brutalidad y exterminio establecido en Alemania”.

Se hace clara la intencionalidad de Marmaduke Grove en defender al Partido Socialista de la responsabilidad en cuanto a la violencia política que habría estado protagonizando con anterioridad, ya que no era la primera confrontación que se tenia con miembros del M.N.S., tan solo una semana antes, el sábado 6 de junio, se habrían enfrentando en Plaza de la Victoria, cerca del mismo lugar, más si fue la primera que escalaba a tal punto de dar muerte a tres personas, sin nombrar los heridos de gravedad que resultaron en ambos bandos a causa del incidente que superaron varias docenas.

Al respecto y siguiendo lo planteado por Grove, José Orlando Millas, que fuera militante socialista en aquella época (y que años más tarde se integraría al Partido Comunista), relata en sus memorias “En tiempos del Frente Popular” lo siguiente:

“Nosotros no sólo respondíamos con violencia, sino que la generábamos…
En las noches nos ubicábamos en las sombras, deslizándonos con zapatillas para no hacer ruido y seguíamos a grupos de nazis que salían de sus cuarteles, hasta que se iban dispersando y cuando quedaban solos unos dos nos dejábamos caer colocándoles los corvos en las espaldas e intimándoles rendición, la que siempre se producía entregándonos sus cinturones de gruesas hebillas, sus revólveres, sus documentos de afiliación, y quedando con sus camisas pardas tajeadas. Pocas veces necesitábamos herirlos seriamente, porque se nos tenía terror y nuestras operaciones cundían hasta el punto que ellos no pudieron seguir desarrollando actividades nocturnas.”

Todo esto sumado a la represión de gobierno de Alessandri, hizo que poco a poco se fuera incrementando la percepción de persecución por parte de los nacistas -persecución que hasta cierto punto era real-, como resultado viéndose impulsados a responder ante la violencia con más violencia y agresividad, ya que el blanco que anteriormente enfrentaba parte de los grupos de choque socialistas y comunistas eran las Milicias Republicanas (brazo civil armado del gobierno que funcionaba en la ilegalidad), y habiéndose debilitado la misma hasta su disolución aquel mismo año, dejo al blanco de las “milicias de izquierda” ser ocupado por los nacistas. Esto seguiría así hasta que Pedro Aguirre Cerda lanzara su candidatura, entonces el foco de las coaliciones de izquierda dejarían a Grove y sus instigaciones a un lado, lo que a su vez llevo a un cambio en el planteamiento revolucionario.

Esta violencia política, que principalmente se concentraba en la ciudades de Valparaíso, Santiago y Concepción, tuvo como manifestación a partir de este punto un sin numero de enfrentamientos entre nacistas y otros movimientos, era particularmente común que las policías no llegaran a tiempo, o que las investigaciones no dieran resultados, Orlando Millas recuerda en relación:

“La consigna de las fuerzas policiales fue: dejar que ambos se desangren y no estorbar sus riñas. Una de las razones para este proceder, es que Alessandri veía en los “nazis” un estorbo y una perturbación para la unidad de toda la derecha alrededor suyo. Lo cierto es que no recuerdo haber sido nunca detenido cuando dejábamos ostensiblemente “nazis” heridos, alguno de ellos de gravedad.”

Las investigaciones por parte de los aparatos del estado no dieron jamás resultado alguno, no se dio con los responsables de sus muertes, ni agrupaciones, ni particulares, no hubo justicia para los caídos, de la misma forma que no se hizo justicia por las victimas de la Matanza del Seguro Obrero años más tarde.



El 24 de julio una gran concentración de jóvenes se agruparon en el cuartel de Valparaíso para juramentar, de alguno forma la muerte de los tres mártires nacistas había avivado los ánimos, la exaltación de una ideal heroico, dispuesto a sacrificarlo todo por la patria, atrajo a muchos de aquellos que buscaban algo por lo que luchar y hallaron su respuesta en Nacismo.

El acto dio inicio a las diez de la noche, se entonó la Canción Nacional, enseguida los 54 postulantes se alienaron, y uno a uno dieron paso a juramentar frente a las banderas de la patria, al final de la fila se encontraba una joven que ya conocían, se trataba de la viuda de Armando Muñoz, acompañada de su hermana, con sus ojo llenos de lagrimas dio su juramento, tras esto surgió la ovación, por varios minuto se alzaron los brazos de todos y a viva voz se grito “¡Chilenos a la Acción!”.

Así como jamas se hizo justicia por los mártires del Seguro Obrero, tampoco la hubo para los mártires de Valparaíso.

Los tres jóvenes que dieron sus vidas de forma heroica, luchando a sabiendas de que se trataba de una contienda desigual, dieron todo de sí para proteger a sus camaradas y cumplir con su deber, hoy sus restos descansan en el Cementerio de Playa Ancha, más el recuerdo de su sacrificio debe permanecer con nosotros.

“¡Pablo Acuña, Bas Riquelme, Armando Muñoz, Carlos Carreño, héroes y mártires que marcháis ahora a la cabeza de las falanges del Nacismo, vuestros cadáveres son nuestros estandartes!”

Palabras pronunciadas por Diego Lira Vergara en la ceremonia de despedida.


° Emiliano Valenzuela: ‘Generación Fusilada, Memorias del Nacismo Chileno (1932-1938)’, Editorial Universitaria, 2017.
° Alexis Lopez Tapia: ‘El Nacismo antes de 5’, Revista Acción Chilena, 2006.
° Juan Bragassi Hurtado: ‘Homenaje a los Mártires Nacistas de Calle Condell’, Centro de Estudios Nacionalistas, 2006.
° Juan Bragassi Hurtado: ‘1936, Nacistas y Socialistas se Enfrentan en Valparaíso’, Centenario Chile, 2013.
° Juan Bragassi Hurtado: ‘El Movimiento Nacional Socialista de Chile, 1932 -1938’, Ediciones NuestraHistoria, 2011.
° Juan Bragassi Hurtado: ‘Presencia del Nacismo y el Nacionalismo en Chile’, Calameo, 2019.
° Oscar Jimenez, Juan Antonio Salinas & Enrique Zorrilla: ‘Masacre, 5 de Septiembre de 1938’, Ediciones Nuestramérica, 1988.
° Enrique Zorrilla & Juan Antonio Salinas: ‘La Nueva Emancipación’, Ediciones Nuestramérica, 1988.
° Enrique Zorrilla: ‘La Profecía Política de Vicente Huidobro’, Ediciones Nuestramérica, 1996.
° Fabio Moraga Valle: ‘El Asesinato de Héctor Barreto y la Cultura Política de la Izquierda Chilena en la Década de 1930’, Revista UNIVERSUM, Nro. 24, Vol. 2, 2009.
° Hernández Vicente: ‘Refugiados Indeseables en Chile Antes y Durante la Segunda Guerra Mundial, El Carácter Antisemita de los Nazis y Nacis Chilenos y sus Aliados en la Derecha Liberal y Conservadora’, U. Academia de Humanismo Cristiano, 2015.
° Wilfrido Mayorga: ‘Del Cielito Lindo a la Patria Joven’, Crónicas Políticas de Wilfredo Mayorga, Ril Editores, 1998.
° Wilfrido Mayorga: ‘Del Cielito Lindo a la Patria Joven’, Crónicas Políticas de Wilfredo Mayorga, Ril Editores, 1998.
° Orlando Millas: ‘En Tiempos del Frente Popular’, Memorias, Cesoc, 1993.
° Jack Ray Thomas: ‘La Evolución de un Socialista Chileno’, Marmaduke Grove, Biblioteca Clodomiro Almeyda.
° Cámara de Diputados: SESIÓN 13, 15 de Junio de 1936.
° Cámara de Diputados: SESIÓN 14, 16 de Junio de 1936.
° Cámara de Diputados: SESIÓN 15, 17 de Junio de 1936.
° El Mercurio: 14 de Junio de 1936.
° El Mercurio de Valparaíso: 14 de Junio de 1936.
° La Nación: 14 de Junio de 1936.
° La Nación: 15 de Junio de 1936.
° La Nación: 16 de Junio de 1936.
° La Nación: 17 de junio de 1936.
° La Nación: 18 de junio de 1936.
° La Nación: 19 de Junio de 1936.
° La Nación: 20 de junio de 1936.
° Revista Hoy: 21 de enero de 1937.



UN AGRADECIMIENTO ESPECIAL A EMILIANO VALENZUELA POR SU MOTIVACIÓN Y EJEMPLO



1958.- EL K.K.K. EN CHILE



El 21 de mayo, Día de las Glorias Navales de 1958, la comunidad judía sefardí llevó a cabo una celebración en el Templo Maguen David; esta sinagoga estuvo ubicada en la calle Santa Isabel, numeración 80. Según testigos, un grupo de individuos a rostro cubierto habría colocado un bulto en la puerta del edificio, para luego abandonarlo rápidamente y darse a la fuga. No pasaría mucho tiempo para que se oyera una gran explosión.

Al recibir la denuncia, la Policía se dirigió al lugar, y pudieron determinar las causas del incidente; este habría sido premeditado, utilizando una considerable cantidad de dinamita y un aparataje rudimentario, haciendo que los daños del inmueble fueran considerables.

Tres días después se investigó un incidente similar, en el cual unos sujetos, nuevamente encapuchados, intentaron incendiar la sede del Club Semita Maccabi, ubicada en la calle Serrano con Alonso Ovalle, en el centro de Santiago. Al poco tiempo se le sumaron otra Sinagoga, el edificio del Círculo Israelita, el del Círculo Israelita Besarabia y el de la Sociedad Cultural Israelí.

La Policía Política de Investigaciones se vio alertada ante la naturaleza secuencial de los hechos, la cual asumió que se trataba de un grupo extremista político-religioso, con notable carácter antijudío y anticomunista. A lo largo de varios meses se venían dando casos de destrozos a locales comerciales en el centro de la capital, pequeños y medianos principalmente, pero tenían un punto en común: sus dueños eran judíos.

Eran ya cerca de treinta las denuncias realizadas por locatarios que se veían afectados, en las noches sus comercios se veían marcados con consignas antijudías y esvasticas, cartas eran dejadas en el lugar, algunas simplemente de amenazas, pero otras marcaban instrucciones bien definidas, indicando a pagar coimas de un mil pesos mensuales, un monto no menor en aquellos años, para que sus locales no fueran atacados, lo que extraño a las autoridades policiales fue que estos pagos tenían que darse a forma de giro al extranjero, específicamente al “P.O. Box 5062, Waco, Texas, U.S.A.”, y dirigidos a un nombre en particular, Horace Sherman, quien resultaba ser nada menos que el Gran Dragón del Ku Klux Klan de la ciudad de Waco.

Así también, una de estas amenazas sería recibida por el Administrador del entonces Teatro Baquedano, en la que se le especificaba que, de dejarse actuar al actor judeoestadounidense Bill Haley, la sala sería destrozada.

Tras realizarse una exhaustiva investigación, se llegó a la conclusión de que todos estos hechos habían sido protagonizados por un grupo de jóvenes que se hacían llamar el Ku Klux Klan [K.K.K.]. Sus dirigentes eran estudiantes, que se agrupaban y coordinaban en un pequeño cuarto que alquilaban a las riberas del Rio Mapocho. Ante tal “organización antiproletaria”, en 1957, el entonces senador Salvador Allende ya había urgido una sesión especial en el Senado para tratar el tema.

Teniendo ya todos los antecedentes necesarios, la policía se dirigió a aprehender a los sospechosos, los cuales en el momento se encontraban distribuyendo propaganda; en ella podía leerse: “¡Haga patria, mate a un judío!”. El denominado “centro de operaciones” hacía gala de una excéntrica decoración: capuchas blancas por un lado, lotes de propaganda por otro, pero aquello que se llevaba todas las miradas eran las banderas del Tercer Reich y un cuadro de Adolf Hitler.

Una revisión exhaustiva en el lugar dio cuenta de algunos preparativos de bombas de regular poder explosivo, así también de armas de fuego con sus respectivas municiones, algunas de las cuales estaban registradas a nombre de los padres de los muchachos. De menor notoriedad fueron las docenas de laques y estoques artesanales repartidos por el lugar.

Los detenidos fueron Manuel Alberto Soto López, quien asumía el cargo de Gran Centinela; los hermanos Óscar y Carlos Urguieta Vargas; Luis Lázzaro Maluenda; y el Gran Dragón del K.K.K. chileno, Franz Pfeiffer Richter, un joven de tan solo 20 años.

Luis Lázzaro Maluenda y Franz Pfeiffer mantendrían su amistad con las décadas; ambos se unirían en un momento determinado al Movimiento [Revolucionario] Nacional Sindicalista [M.[R]N.S.].


Los jóvenes, todos estudiantes de humanidades, fueron transportados a la Cárcel Pública; tras ser interrogados, se les asignó una celda compartida en la galería quince; a los días siguientes, en la puerta de la misma podía leerse: “Ku-Klux-Klan tumba de judíos y comunistas”.

Hasta aquí lo detallado en la prensa cuadra, pero surge una interrogante: en los ejemplares de los días siguientes se replicó constantemente que fueran cuatro o cinco los detenidos, mas Pfeiffer en sus Memorias se refiere a un individuo que no fue nombrado en los medios; este individuo muy probablemente fuera quien, en palabras del mismo, los traicionaría:

“Mucho tiempo después supe por boca de un mismo detective, que, en realidad, habíamos sido traicionados con bastante anterioridad y que ellos solamente esperaban capturarnos con ‘las manos en la masa’. Se trataba de Rafael González, quien, enterado de algunos detalles, había concurrido nada menos que a la Embajada de los Estados Unidos para denunciarnos y pedir protección.”

Es muy probable que esta fuera la razón por la que Rafael González no figurase en la nómina de detenidos; considerando su cooperación con Investigaciones, debió haber recibido un “trato especial”.


A los jóvenes se les nombró finalmente un Ministro en Visita; fueron procesados por asociación ilícita, mas la Corte de Apelaciones consideró que, dadas las circunstancias, por la falta de evidencia, y que los responsables apresados eran menores de 21 años, estudiantes, y sin previos antecedentes legales, fueron puestos en libertad bajo fianza.

Mas el K.K.K. habría llegado exteriormente a su fin. Se habría perdido la propaganda y materiales para la misma, junto con “el cuartel de operación”, y las medidas cautelares pusieron a los jóvenes nacionalsocialistas en cuidado de sus andanzas.



Tenía 17 años cuando Franz Pfeiffer formaba parte de las Juventudes del Movimiento de Unidad Nacionalista, movimiento formado en torno a la Revista Estanquero a mediados de los cuarenta; ahí conseguiría contactos extranjeros.

Uno de ellos fue el de John Ramsay, a quien Pfeiffer otorga la “reorganización moral” de los nacionalsocialistas de posguerra. Se conocieron en 1954 en una actividad organizada por el “Movimiento Social Italiano”, órgano de carácter fascista disfrazado de nacionalsindicalista y franquista, dirigido en Santiago por el Dr. Carnio. En dicha actividad, Ramsay se centró principalmente en Mussolini y Hitler.


Reavivado el interés del joven Pfeiffer por el Nacional Socialismo alemán, este mismo, junto a otros jóvenes nacionalistas, daría origen al Grupo 88, el cual años más tarde, en 1956, se convertiría en el Ku Klux Klan en Chile.

Acorde a las Memorias de Pfeiffer:

“El MRNS se me hizo de pronto muy pequeño, muy básico, un día hice entonces una visita al “Movimiento de Unidad Nacionalista”. Allí conocí a Carlos Sánchez, Hugo Torres, Jorge Prat, Sergio Onofre Jarpa, Anselmo Blanlot, Jorge Ehlers y tantos otros… Se trataba de personas agradables, pero no desplegaban el dinamismo al que me había acostumbrado el MRNS… De estos contactos surgió el “Grupo 88”, una pequeña organización de jóvenes, alentada y orientada por von Leers, y el inglés Anthony Gannon.”
“Una señora norteamericana me puso en contacto nada menos que con Horace Sherman Miller, el entonces jefe del Ku Klux Klan y se me hizo pronto una impactante invitación: que formara una sucursal en Chile… bastaron unos pocos folletos explicativos, para que yo captara la realidad sobre la organización y me lanzara con gran interés hacia el trabajo solicitado. Después de unas cuantas conversaciones, el “Grupo 88” se transformó en el Ku Klux Klan de Chile.”

El caso de Horace Sherman Miller requiere su propio apartado; este había fundado tan solo en 1957 el “Aryan Knights of the Ku Klux Klan”, una agrupación derivada del “Knights of the Ku Klux Klan” dirigida por el Gran Dragón Eldon Edwards, quien lo habría expulsado como reclutador por no lograr formar un Klan en Texas, además de desviarse de la doctrina oficial en favor de una aproximación arianista que fue vista como interés personal

Se enfocaría entonces a publicar una serie de folletos y periódicos por correo que haría llegar a los contactos que consiguió como reclutador; “The Aryan Defender”, “The Aryan Knight Views” y el “White Folks News” serían algunos de ellos.

Pese a la heterodoxia del Klan de Miller, este logró tener notoriedad gracias a su plena colaboración con grupos nacionalsocialistas de posguerra y supremacistas blancos, característica que le distinguió, ya que la principal rama del Klan presentaba, al menos hasta ese entonces, un hermetismo particular. Así fue como logró impulsar la creación de células del K.K.K. en Chile, Argentina y varios países europeos.

Miller habría otorgado a Pfeiffer el cargo de Gran Dragón de Chile, así también con el título de “Doctor en Filosofía Aria”, confiándole el reclutar y formar a nuevos adherentes en el país, misión que más tarde expandiría a la Argentina.

Acorde a las Memorias de Pfeiffer:

“Por aquel entonces viajé por primera vez a Buenos Aires… aproveché de enviar numerosos panfletos KKK a los medios de comunicación y simples particulares de la ciudad, anunciando la pronta formación de un Klan argentino…
Entre 1957 y 1962 existió también en varios puntos de la Argentina una filial del “Ku Klux Klan” organizada desde Chile… El KKK argentino estuvo dirigido por un anciano de origen alemán, Alberto Runge, quien desde su tranquila residencia de General Roca tendió una vasta red neonazi, camuflada bajo las insignias del Klan…
Con la muerte de Horace Sherman Miller… el Klan argentino comenzó su desintegración, la que se hizo total, al fallecer también Alberto Runge.”

Pese a todo, las doctrinas no eran las mismas; el K.K.K. chileno, más que seguir una línea muy poco ortodoxa racial y protestante como la americana, optó por dejar la Biblia de lado y elevar el elemento hitlerista, en busca de una especie de Übermensch, un superhombre, junto con uno que otro elemento del Movimiento Nacional Socialista chileno de los años treinta. Además, se fueron añadiendo elementos nordicistas, ufológicos y otra variedad de teorías excéntricas como la Atlántida y razas intergalácticas.

En este sentido, es totalmente razonable considerar a Franz Pfeiffer y sus adherentes, en lo que más tarde sería el Partido Nacional Socialista Obrero, como pioneros del Hitlerismo Esotérico, no solo en Chile, sino en el mundo entero.

Mediante la World Union of National Socialists [W.U.N.S.], Pfeiffer forjó vínculos significativos con George Lincoln Rockwell, Savitri Devi, Matt Koehl, Collin Jordan e incluso James Mason. No obstante, este tema ha de ser tratado en su momento, así como su relación con Miguel Serrano.



Años más tarde, en 1963, el proceso volvió al Cuarto Juzgado del Crimen, y esta vez le tocaría pagar condena, siendo ya “Comandante” del Partido Nacional Socialista Obrero [P.N.S.O.].

Acorde a las Memorias de Pfeiffer:

“Varios años después de mi detención y encontrándome en libertad provisional, la Corte de Apelaciones prácticamente me absolvió, basándose en que la cuantía de los daños ocasionados merecía realmente una multa y no una pena de cárcel. Sin embargo, hubo otras consideraciones por parte de Corte Suprema y finalmente, en 1965, la sentencia definitiva fue de tres años y 21 días de prisión.”

Fue entonces que a principios de 1956, la condena de Franz Pfeiffer se hizo oficial. El siguiente comunicado fue publicado en la revista Cruz Gamada (órgano oficial del P.N.S.O.), al respecto del caso:

° Cruz Gamada, Año 2, Nro. 6, con fecha del 21 de enero de 1965:

“CONDENADO EL COMANDANTE
El 22 de Diciembre, la Corte Suprema dictó sentencia condenando a la pena de TRES AÑOS Y UN DÍA de prisión, al Comandante del Partido Nacionalsocialista Obrero, camarada Franz Pfeiffer, por un proceso iniciado en 1958.
El proceso se inició a raíz de unos daños, que, en aquel entonces fueron producidos en la puerta del “Círculo Israelita”, ubicado en Tarapacá esquina de Serrano, en Santiago, Y AVALUADOS EN E°2,00 por la Corte de Apelaciones.
El acto efectuado en 1958 estaba destinado a llamar la atención sobre la infiltración judía en nuestra Patria y en ningún caso como “terrorismo”, como llegó a decir la prensa, perfectamente controlada por ellos.
El Comandante ha decidido afrontar esta nueva prueba que le impone la providencia y demostrar una vez más, que sabe responsabilizarse de sus actos. Nosotros, sus camaradas, confiamos plenamente, en que el Pueblo Chileno sabrá apreciar más tarde este sacrificio en la plenitud de su valer. El Comandante ha dado a conocer públicamente sus intenciones de continuar al frente de este combate a muerte con la anti-patria, tan pronto como sea dejado en libertad.
Mientras tanto, el camarada René Rodríguez ha sido designado para subrogar al camarada Franz Pfeiffer en el mando, y es nuestro deber seguir luchando sin desmayo en la misma forma como hasta el momento.
Al mismo tiempo, que el Comandante es condenado a prisión por TRES AÑOS, hemos tomado conocimiento, que de los DOSCIENTOS especuladores y contrabandistas en divisas, que sacaron fuera del país millones de dólares y que fueron detenidos hace algunos meses, SOLO CUATRO judíos continúan en la cárcel, uno incluso en una clínica y ¡saliendo cuando se le da la gana! DESPUÉS NOS ACUSAN DE “ANTISEMITAS”. ¿QUÉ ESPERAN ESTOS SEÑORES? ¿QUÉ EL PUEBLO REVIENTE DE UNA VEZ? ¿HABLARÁN DESPUÉS NUEVAMENTE DE “PERSECUCIONES”?”

Un par de meses más tarde se haría público que se estaría trabajando en conjunto con el American Nazi Party y la W.U.N.S. para ayudar a difundir la condición legal del Comandante Pfeiffer.

° Cruz Gamada, Año 2, Nro. 8, con fecha del 19 de marzo de 1965:

“COMENTAN CASO DEL COMANDANTE EN EL EXTRANJERO
Un grupo de juristas internacionales se reunió con Lincoln Rockwell, jefe del Partido Nazi Norteamericano, en la ciudad de Arlington, Virginia, comentando el hecho, de que en Chile el camarada Franz Pfeiffer haya sido condenado a tres años y un día de cárcel, por unos daños producidos en el “Círculo Judío” de Santiago y avaluados en 1958 en dos escudos y comparando el caso con la situación de los especuladores de divisas y contrabandistas de oro detenidos el año pasado. Se recordará que todos los judíos implicados en el “affaire” del oro gozan casi todos de libertad, aunque el daño inferido a nuestra Patria fue enorme.
Los juristas proyectan comenzar una gira de charlas por los Estados Unidos y hacer públicos los hechos, bajo el título de “Procesos Paralelos”. Para los primeros días de Abril se proyectan varias reuniones públicas.”

° Reporte Internacional de la W.U.N.S. del año 1965, Boletín Nro. 2:


Traducción:

“Franz Pfeiffer, líder de la Sección Chilena, el Partido Nacional Socialista Obrero, fue arrestado el 22 de Abril de este año y puesto en prisión por tres años, a causa de un alegato de ataque a una sinagoga en 1958. Sin embargo, la verdadera razón tras el encarcelamiento de Pfeiffer, corresponde a un intento de intimidación por parte de el gobierno ante el crecimiento de la fuerza del Nacional Socialismo en Chile.
Por lo tanto pedimos a todas las Secciones y afiliados, protestar contra la cobarde persecución de Pfeiffer ante la embajada Chilena, consulados u oficinas oficiales más cercanas, este 22 de Octubre. Aquella fecha el Comandante Pfeiffer llevara ya seis meses en prisión.”

° Petición de la filial Española de la W.U.N.S. asociada a C.E.D.A.D.E. del año 1965:



Tras cumplir casi la mitad de su condena de tres años, el 17 de Octubre de 1966, Franz Pfeiffer, fue otorgado con un indulto presidencial por parte del entonces Presidente de la República, Eduardo Frei. A quien el Comandante había advertido en plena elecciones que fuera o no a ganar la propia Democracia Cristiana no lo dejaría gobernar.

° Reporte Internacional de la W.U.N.S. del año 1966, Boletín Nro. 6:


Traducción:

“Franz Pfeiffer, Líder del Partido Nacional Socialista Obrero, fue dejado en libertad sin previo aviso este 17 de Octubre, mediante un indulto del Presidente Eduardo Frei. Cumpliendo casi la mitad de su sentencia de tres años en Buin, tras su arresto el 22 de Abril de 1965, por el alegato de haber atacado una sinagoga en 1958.
Tras su liberación, el Líder Chileno ha expresado su gratitud a todos lo camaradas Nacional Socialistas alrededor del mundo que ayudaron a difundir públicamente su caso. Actualmente Pfeiffer se encuentra reactivando la Sección Chilena.
¡Nos complace darle la bienvenida al Comandante Pfeiffer de regreso a la Lucha Nacional Socialista!”

Hasta aquí nos lleva esta historia. Tras salir en libertad, el Comandante prácticamente tuvo que reorganizar en su totalidad el P.N.S.O., algunos se habían ido por su cuenta, otros expulsados, comunicaciones obstruidas, el Partido estaba en sus postrimeras, pero Pfeiffer logro darle algunos años más de vida, gracias a la ayuda de sus camaradas de la W.U.N.S. pero eso es ya otra historia.


Se dieron un par de casos que preferimos llamar “aislados”, que sucedieron en el periodo en que el K.K.K. se encontraba “virtualmente disuelto”, pero no dejan de ser interesante así que se los presentamos en este apartado final.

Boletín Nacional Socialista, Nro. 2, Junio de 1960.

Traducción:

“HEIL HITLER, DIJO EL JUDÍO: Daniel Schweitzer, judío, representante chileno ante las Naciones Unidas fue maniatado en su casa recientemente por unos bandidos quienes lo forzaron a decir «Heil Hitler.”


Diario Las Americas,

19 de Julio de 1960.


Álbum Bicentenario,

Ciudad de La Unión.


° Franz Pfeiffer: ‘Memorias de 30 Años’, Tomo I, Editorial Proa, 1984.
° Franz Pfeiffer: ‘Memorias de 30 Años’, Tomo II, Editorial Proa, 1988.
° Franz Pfeiffer: ‘Memorias Tomos V & VI’, Edición Independiente, circa 1990.
° Franz Pfeiffer: ‘Crónicas Nazis 1954-1990’, Tomo I, Edición Independiente, circa 1990.
° Eberhardt Gheyn: ‘Neo-Nazis en Sudamérica’, White Power Publications, 1978.
° Frederick J. Simonelli: ‘American Fuehrer, George Lincoln Rockwell and The American Nazi Party’, University of Illinois Press, First Edition, 1999.
° Xavier Casals: ‘NeoNazis en España: De las audiciones wagnerianas a los skinheads (1966-1995)’, Ediciones Grijalbo Mondadori, 1995.
° Antonio Moyano: ‘Neo-Nazis, La Seducción de la Svástica’, Ediciones Nowtilus, 2004.
° W.U.N.S.: Boletín Nro. 2, 1965.
° W.U.N.S.: Boletín Nro. 3, 1966.
° W.U.N.S.: Boletín Nro. 6, 1966.
° W.U.N.S.: Boletín Nro. 7, 1967.
° W.U.N.S.: Boletín Nro. 8, 1967.
° W.U.N.S.: Boletín Nro. 11, 1968.
° W.U.N.S.: Boletín Nro. 13, 1968.
° W.U.N.S.: Boletín Nro. 23, 1973.
° The Stormtrooper: Vol. 2, Nro. 4, Julio-Agosto de 1963.
° The Stormtrooper: Vol. 3, Nro. 2, Marzo-Agosto de 1964.
° The Stormtrooper: Vol. 3, Nro. 4, Septiembre-Octubre de 1964.
° Democracia Cristiana: Declaración Publica, 14 de Abril de 1987.
° Spokane Chronicle: 29 de Abril de 1957.
° Abilene Reporter News: 24 de Mayo de 1958.
° The Missoulian: 25 de Mayo de 1958.
° The Central New Jersey Home News: 25 de Mayo de 1958.
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° The Wisconsin Jewish Chronicle: 13 de Junio de 1958.
° Buffalo Jewish Review: 27 de Junio de 1958.
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° Las Americas: 19 de Julio de 1960.
° Fort Collins Coloradan: 11 de Septiembre de 1963.
° Greeley Daily Tribune: 11 de Septiembre de 1963.
° Intelligencer Journal: 11 de Septiembre de 1963.
° Statesman Journal: 11 de Septiembre de 1963.
° The Baltimore: 11 de Septiembre de 1963.
° The Greenville News: 11 de Septiembre de 1963.
° The Corpus Christi Caller: 11 de Septiembre de 1963.
° The Gazette: 11 de Septiembre de 1963.
° Record Searchlight and the Courier Free Press: 11 de Septiembre de 1963.
° The Miami Herald: 11 de Septiembre de 1963.
° The Times: 11 de Septiembre de 1963.
° The Times and Democrat: 11 de Septiembre de 1963.
° The State: 11 de Septiembre de 1963.
° The Owen Sound Sun Times: 11 de Octubre de 1963.
° Daily News: 12 de Septiembre de 1963.
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° The Times: 25 de Octubre de 1963.
° Revista Vea: A La Cárcel el Heredero Chileno de Adolfo Hitler, 1964.
° Revista Vea: El Ku-Klux-Klan Broto en Chile, 1966.
° Revista Ercilla: Nazis 67, ¿Mascara o Amenaza?, 1967.



AGRADECIMIENTOS A JUAN SERRANO CHAVARRÍA POR SU COLABORACIÓN Y PACIENCIA